lunes, 2 de noviembre de 2009

Historia real.

Es triste, y desgraciadamente real, esto me pasó a mi.
Yo tengo una amiga a la que admiraba y apreciaba muchísimo (lo pongo en pasado porque son cosas que ya no siento), pero había un problema entre nosotras: ella NUNCA quería pasar una tarde conmigo, para hablar o para reírnos simplemente, NUNCA. A mí me habría gustado pasar tardes con ella, para contarnos cosas o simplemente para tener recuerdos o momentos con ella. Lo que yo no entendía era, que si ella decía que me quería tanto y que me tenía tanto cariño, ¿por qué no querría quedar conmigo? No sé ni cuantas veces me habré hecho esa pregunta...y sigo sin respuesta. El caso es que yo le decía:
-¿Cuándo quedamos?-. Y siempre había una excusa para romper del todo mi ilusión: "Me voy, no puedo, otro día mejor...".Esos pequeños detalles me dolían, porque daba a entender que nunca iba a tener una tarde con ella, y me habría gustado tener más de una.
Llegó el día en que yo me iba de viaje durante dos semanas y se lo comuniqué lo antes posible. Recuerdo perfectamente que me explicó que ella volvería dos semanas más tarde que yo, y que ya hablaríamos. Volví de vacaciones, y vi que me dejó un mensaje que exactamente ponía: Tonta más que tonta! Te aaamo :) Xiquetottée, jo torno el 16, el 17 et vull veure(:.. Sí sí, leíste bien: el 17 et vull veure. ¿Sabes lo que significaba eso para mí? ¡POR FIN IBA A TENER UNA TARDE CON ELLA!.Yo estaba que no me lo creía, me había costado conseguirlo.
Pasaban los días y yo solo pensaba en ese día, en el 17 de Agosto, me moría de ganas de que llegara, tenía ganas de verle. Cuando ese día llegara, lo iba a disfrutar al máximo.
16 de Agosto, ella volvía de su viaje. Hablé con ella, le pregunté qué tal le había ido, pero no le comenté nada sobre lo de quedar, quería comprovar si ella se acordaba o si tenía las mismas ganas que yo.Pero nada de eso resultó ser verdad.
Pues ella me hablaba, a ratos, yo le preguntaba cosas, me respondía a la media hora...pero de lo de quedar, nada de nada.Llegó el día 17, el esperado día 17, y volví a hablar con ella. Yo sabía perfectamente que si yo le preguntaba algo sobre salir esa tarde juntas, me pondría excusas. Así que hize como el día anterior: esperar a ver si ella me decía algo.
¿Sabes? De tanto esperar, no me dijo nada. Me sentí fatal, muy mal. Llevaba tiempo esperando a que llegara el querido día 17, y sí, llegó, pero mi objetivo no se cumplió. Yo tiré la toalla, lo daba todo por perdido.
A las cinco de la tarde suena el móvil. Era ella. Empezaron a abrirse todas las puertas que mi mente había cerrado, empezé a llenarme de ilusión, le cojo el móvil y empiezo a hablar con ella. Sin novedades de quedar.
Hasta que le digo: -¿Qué harás esta tarde?-. Y me respondió: Nada, estoy aqui en la calle con mis amigas, y tu? A lo que yo le respondí: Ah...con tus amigas? O sea, que ya tienes plan...hoy es 17 de Agosto no? Vale, pues saldré por ahí con alguien... (A mí me habría gustado que ese alguien fuera ella.)

Y así es como me engañó, lo consiguió, me hize ilusiones, de algo que nunca iba a pasar.

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