viernes, 4 de febrero de 2011
¿Por qué un niño de cinco años desea tener dieciocho, y el de dieciocho desea tener cinco años? ¿Por qué las rubias quieren ser morenas? ¿Por qué las personas que tienen el pelo corto, quieren tenerlo largo y viceversa? Existen millones de preguntas como las anteriores, pero sólo existe una respuesta para todas ellas; nacemos sin saber apreciar lo que tenemos. Lo que hay que hacer es, sin pasarse de egoista, valorar lo que tenemos y presumir de ello. Nunca estaremos contentos con lo que tenemos; siempre querremos más y más. Si tú eres una de esas personas que no valora lo que está en tu mano, no pienses en lo que podrías tener, sino en lo que podrías perder, y disfrútalo.
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