Cuando pensabas que todo iba a ir sobre ruedas,
cuando creías que todo iba a ser perfecto, cuando pondrías la mano en el fuego porque estabas completamente segura de que todo iba a salir bien.
Tantas veces has pensado si hacías lo correcto, tantas miradas sin sentido, tanto sentimiento sin sentirlo...
Pero qué más da, a ti te daba igual, llegaste a pensar que yo era como un boli, no?
Que apretas el botón cuando necesitas escribir, y vuelves a apretar cuando no te hace falta.
Pues no, yo no soy así, yo necesitaba estar ahí siempre contigo, y sentir que podía tenerte siempre que lo necesitara o quisiera...pero, tu me rechazabas.
Cada abrazo rechazado
Cada mirada seria.
Cada mensaje sin un te quiero, era un paso al distanciamento.
Y así nos va!
No hay comentarios:
Publicar un comentario